miércoles, 11 de abril de 2012

Unidad 3. El problema de la percepción

Unidad 3. El problema de la percepción. De la visión a la mirada.

Consideraciones acerca de la mirada /2


El comportamiento aparente no informa sobre el sujeto ni sobre lo que su sensibilidad le hace experimentar. Lo que no es dicho, expresado, no puede ser conocido por ´el observador´, pero justamente lo que sucede en ´el observado´, indecible y no localizable por el observador, es lo más importante de su encuentro.
Francoise Doltó

La causa de los niños


Ordinaria pretensión poética

perpendicular al mar

cuenta el observador

de acá se ve el agua
póngale
todos los adjetivos que quiera
gástelos
un poco más
retuérzalos
invente
no está mal
piénsese en la arena
sobrevaluada
(no hay gente, solo dos o tres tipos)
está nublado

cuenta el observado
de una necesidad
casi terminal
de suspender por algunos instantes
un vacío mayor
del amor distante
del calor ausente

cuenta el mar
de un tipo a doscientos metros
mirándolo quieto
sin paz
como buscando
sin tiempo.
                                                                       Bruno Albanese
Escrutar

A veces una idea se apodera de mí: me pongo a escrutar largamente el cuerpo amado. Escrutar quiere decir explorar: explorar el cuerpo del otro como si quisiera ver lo que tiene dentro, como si la causa mecánica de mi deseo estuviera en el cuerpo adverso (soy parecido a esos chiquillos que desmontan un despertador para saber qué es el tiempo). Esta operación se realiza de una manera fría y asombrada; estoy calmo, atento, como si me encontrara ante un insecto extraño del que bruscamente  tengo miedo. Algunas partes del cuerpo son particularmente apropiadas para esta observación: las pestañas, las uñas, el nacimiento de los cabellos, los objetos muy parciales. Es evidente que estoy entonces en vías de fetichizar a un muerto. La prueba de ello es que, si el cuerpo que yo escruto sale de su inercia, si se pone a hacer algo, mi deseo cambia; si, por ejemplo, veo al otro pasar, mi deseo cesa de ser perverso, vuelve a hacerse imaginario, y regreso a una imagen, a un Todo: una vez más, amo.

Roland Barthes

No vemos las cosas como son; vemos las cosas como somos.

                                                                                                          Anäis Nin

Nuestro barco se desliza...

Nuestro barco se desliza sobre el río tranquilo. Más allá del vergel que bordea la ribera, miro las montañas azules y las nubes blancas.
Mi amiga dormita, con la mano en el agua. Una mariposa se ha posado sobre sus hombros, agitando las alas, y luego ha echado a volar. La he seguido con los ojos, largo tiempo. Se dirigía hacia las montañas de Tchang-nan.
¿Era una mariposa, o el sueño que acababa de soñar mi amiga?

                                                                      La flauta de Jade

No sabes hasta qué punto es desalentador mirar una tela blanca que dice al pintor: tú no eres capaz de nada... Muchos son los pintores que tienen miedo a una tela blanca. Pero una tela blanca tiene miedo al verdadero pintor que se atreve, y que ha sabido vencer la fascinación de ese “no eres capaz de nada”.

V. Van Gogh

Denominamos el desarrollo en la percepción al trabajo de ampliar las posibilidades de recibir información externa a través de los sentidos. La información que se recibe a través de la vista es un universo expresado en términos de luz, forma y movimiento.
La luz se nos revela como la fuerza que hace surgir las formas de la oscuridad.

El planteo de percibir sin preconceptos resulta fácil de enunciar y muy difícil de llevar a la práctica. La educación formal se basa en el aprendizaje por medio de sistemas lógicos: palabras y números. Estamos tan habituados a la idea de aprender a través de esos sistemas, que cuando nos disponemos a contemplar algo sin más propósito que vivirlo, tendemos a explicar con palabras lo que sucede. Se puede observar que en estas situaciones de contemplación existe un apresuramiento por darle nombre a lo que se ve, cerrando de esta manera las vías de llegada de los sentidos hacia el mundo interno, y deteniendo la posibilidad de mirar.
V. Murgia

La creación comienza en la visión. Ver ya es una operación creadora que exige un esfuerzo. Todo lo que vemos en la vida diaria sufre, en mayor o menor grado, la deformación que engendran las costumbres adquiridas... El esfuerzo para desembarazarse de ellas exige mucho valor; este valor es indispensable al artista que debe ver las cosas como si las viera por primera vez: es necesario ver siempre como cuando éramos niños; la pérdida de esta posibilidad coarta la de expresarse de manera original, es decir, personal.

H. Matisse

Observación es revelación; es echar una ojeada al taller de la Creación. Allí está el secreto.
P. Klee

Al observar un dibujo, lo percibimos simultáneamente como un sector de plano y como un sector de un espacio tridimensional. A este fenómeno psicológico se lo llama doble realidad perceptiva de las imágenes. Estas dos realidades son de naturaleza bien diferente: un dibujo está realizado sobre un soporte plano, que puede tocarse, mientras que el espacio de tres dimensiones que se observa en él, existe solamente en nuestro interior. El sistema visual no tiene ningún órgano especializado en la percepción de las distancias. Por lo tanto, la percepción del espacio no es visual, no es parte de lo visible del mundo, es una construcción que produce el observador.
Esta construcción tiene dos puntos de partida bien diferenciados: la mirada fenomenológica y la mirada geométrica. La dimensión fenomenológica de la experiencia del espacio posee un centro de sentido: el observador. Es su participación la que construye y organiza el espacio observado. Esta vivencia es una imagen interna, una idea que se produce en el observador.

Los elementos visibles de un espacio son la luz, la forma y el movimiento. Pero a estos elementos se les agregan lo que tienen que ver con las relaciones, ya que el espacio se define fundamentalmente por relaciones. El espacio es espacio entre.
Al observar algo, la subjetividad y la posición en la que nos encontramos determinan la información que se recibe, cada punto del universo es un centro desde el cual se organiza una visión del todo. En consecuencia, cada punto del espacio es único e irrepetible: el punto de vista.

Alejandra Rodrigues Gesualdi

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