martes, 20 de marzo de 2012

Unidad 1 Puntuaciones de Las tecnologías de la inteligencia

UNIVERSIDAD DEL CINE
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
CARRERA: ARTES VISUALES
CATEDRA: PSICOLOGIA Y COMUNICACION
Unidad 1. El problema de la relación entre comunicación y psicología: una caracterización posible

Puntuaciones en torno a "Las tecnologías de la inteligencia. El futuro del pensamiento
en la era informática" de Pierre Lévy
        
                                                                                                  Oscar Amaya


El autor y la obra

Pierre Lévy es un filósofo francés nacido en 1959, profesor del Departamento de Hipermedia de la Université de París VIII (Saint Denis), miembro del Club de Roma y del Consejo Científico de la Revue Virtuelle (Revista Virtual) del Centro Pompidou, París e investigador en el Neurope Lab del Centre Universitaire et de Recherches de Archamp. Es autor de numerosos libros sobre las implicaciones culturales, cognitivas y sociales de las nuevas tecnologías de la información. Algunas de sus publicaciones más importantes son La machine univers, création, cognition et culture informatique (París, 1987) y L'Intelligence collective (París, 1994).
La selección cuya lectura se propone, ha sido tomada de Les technologies de l'intelligence. L'avenir de la pensée à l'ère informatique, París, La Découverte, 1993. (Las tecnologías de la inteligencia. El futuro del pensamiento en la era informática)


Objetivo de la lectura
Se incluye esta obra en el programa de la materia porque la misma expone un punto de vista sobre el fenómeno de la comunicación, sobre la centralidad de la noción de contexto, sobre la naturaleza de la significación, sobre los modos en que se comparte sentido que, ya entrado el nuevo siglo, no puede ser obviado. También se plantea que la técnica constituye una de las dimensiones fundamentales en la transformación de la cultura. Asimismo ofrece una perspectiva interesante desde la cual podrán situarse para reflexionar sobre las tres tecnologías de pensamiento que el autor reconoce (la oralidad primaria, la escritura, la informática-mediática). Levy plantea que en el mundo contemporáneo la información se manipula, la experiencia se simula y la inteligencia se artificializa. La informática y las redes de comunicación generan tecnologías de la inteligencia de carácter transformador, tan radicalmente nuevas como lo fueron aquellas ligadas a la escritura.
Su hipótesis es que las tecnologías intelectuales modifican nuestro modo de pensar. Se trata de una mutación epistémica que transforma la ecología cognitiva de los sujetos, es decir, instituye nuevas subjetividades.



Guía básica para la lectura del texto

Se presentan aquí algunos de los aspectos que Pierre Levy aborda, relacionados con la selección realizada por la cátedra.

Introducción
Imágenes del sentido
Producir el contexto
Levy plantea una pregunta que, a su modo, cuestiona los modelos comunicativos tradicionales: ¿comunicar es tan sólo transmitir información? El autor entenderá que el sentido de los mensajes emerge de la situación. Allí se explica por qué puede considerarse que "acción y comunicación son casi sinónimos".
El autor hace referencia a un concepto fundamental dentro de su postulación: la centralidad del contexto. A los fines del problema que nos ocupa, podrán considerar los conceptos de situación y de contexto prácticamente como equivalentes.
El contexto no es un dato estable, sino "un objeto perpetuamente reconstruido y negociado", del que emerge el sentido.
Levy procede a una crítica a las modalizaciones sistémicas y cibernéticas de la comunicación en una organización.
En el apartado Rayos se desarrolla la idea de que, en la comunicación verbal, la audición de una palabra activa una red de elementos heterogéneos que son seleccionados por el contexto. El autor ofrece una definición del concepto de sentido que merece atenta consideración, puesto que permite caracterizar al razonamiento humano como una dinámica de operación por asociaciones.

La metáfora del hipertexto
Cómo el pensamiento alcanza a las cosas
Aquí se alude a la función que tienen los sistemas de representación creados por el hombre y se hace referencia a la capacidad humana de crear modelos mentales, a la importancia del pensamiento metafórico en la constitución del pensamiento abstracto y la teoría, al rol que cumplen al respecto las tecnologías intelectuales.

Esbozo de una teoría hermenéutica de la comunicación
El eje de este apartado está dado por la noción de hipertexto como "metáfora clarificadora" para pensar la comunicación, donde se plantea una crítica a la teoría matemática de la comunicación. En este apartado encontrarán una respuesta a qué es la significación (en qué consiste el acto de dar sentido), donde podrán hallar una respuesta a qué es la comunicación, según la perspectiva del autor, quien especifica cuál es el objetivo principal de una teoría hermenéutica de la comunicación.
con el tiempo.

La tradición hermenéutica
Levy da cuenta del lugar que empieza a ocupar la atribución de sentido y el ejercicio interpretativo en un mundo que "se ofrece en adelante como un gran texto a desentrañar". Se deduce, en este sentido, que la escritura suscita la tradición hermenéutica.
Este autor afirma que con la escritura, las representaciones se emancipan de los relatos que las 'ensobraban', adoptando nuevas disposiciones de carácter sistemático. Hace referencia a los efectos de la escritura como tecnología intelectual, en lo concerniente a los modos de cognición de las personas en las culturas. Su hipótesis es que la historia es un efecto de escritura. De modo análogo podría concluirse que algo semejante ocurre con la noción moderna de verdad.

El tiempo real
Levy plantea el surgimiento de un 'polo de pensamiento', referido al tiempo que segrega la informatización, donde señala que, a diferencia de lo que acontece con la escritura, la computadora y las telecomunicaciones se apoyan más en el nomadismo que en la fijación territorial y el sedentarismo. La noción de tiempo real, la resume como "el alma de la informática: la condensación en el presente".

Las tecnologías de la inteligencia
El autor observa que, aun en las sociedades modernas, persisten prácticas y saberes que son transmitidos en forma oral. Asimismo en el actual tiempo real de la informática, libros, revistas y todo tipo de registros impresos se siguen publicando, leyendo, difundiendo: "Es la imbricación, la coexistencia y la interpretación recíproca de los diversos circuitos de producción y difusión de los saberes lo que hay que pensar, más que extrapolar y amplificar ciertas tendencias, sin duda reales pero parciales...".

Caída de la verdad, la objetividad y la crítica
En este apartado se hace referencia al "fin del anhelo por la verdad", en un tiempo en el que las nociones de objetividad y de crítica se ven transformadas, y las teorías ceden terreno a los modelos

El conocimiento por simulación
La imaginación asistida por la computadora
Levy define al conocimiento por simulación como "uno de los nuevos géneros del saber". Hace referencia a la informática de simulación y visualización, en relación a la facultad de imaginar y a la posibilidad de anticipar las consecuencias futuras de los actos presentes.

Unidad 1 Mutaciones en el escenario cultural contemporáneo

UNIVERSIDAD DEL CINE
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
CARRERA: ARTES VISUALES
CATEDRA: PSICOLOGIA Y COMUNICACION


Unidad 1. El problema de la relación entre comunicación y psicología: una caracterización posible



MUTACIONES EN EL ESCENARIO CULTURAL CONTEMPORÁNEO: CUESTIONES PREVIAS PARA COMPRENDER SUS IMPLICANCIAS EN LOS PROCESOS DE SUBJETIVACIÓN (1)

                                                                                                  Oscar D. Amaya

No cesaremos de explorar, y el fin de nuestra
exploración será llegar donde empezamos,
y por primera vez, conocer el lugar
T.S. Eliot


Nuestro tiempo es un tiempo de nacimiento y de tránsito a un
nuevo período. Conciencia plena del filósofo de lo que está
viviendo. El espíritu –o sea la conciencia- ha roto con el
mundo de su existencia y el mundo de ideas vigentes hasta
aquí, y está en trances de hundirlo en el pasado, y anda
entregado al trabajo de su transformación. La frivolidad
y aburrimiento que desgarran lo existente, la añoranza
indeterminada de algo desconocido, son los mensajeros
de que algo nuevo se aproxima. Este gradual
desmoronamiento queda interrumpido cuando un
relámpago pinta de un golpe la imagen de un nuevo mundo.
G.W. Hegel



El proyecto moderno

La modernidad constituyó un nuevo horizonte de sentido que retomó y redimensionó ideales de la cultura griega y simultáneamente instauró nuevos,  emergiendo en contraposición y ruptura con la denominada Edad Media, es decir, la caída o certificación del agotamiento de la vieja representación del mundo, regida en forma predominante por el dominio teológico-religioso. En términos del filósofo Castoriadis (cf. “Poder, política, autonomía” en unidad II), la modernidad estableció un nuevo imaginario social (2) y es por ello que resulta relevante recorrer un amplio arco de escenarios que signaron a este período: el siglo de la ilustración, las revoluciones, el movimiento romántico, los ideales científicos positivistas del siglo XIX, el legado marxista en los estudios sociales del siglo XX y las vanguardias artísticas y políticas, entre otros.

Afirma el filósofo Casullo: “la modernidad sería una condición de la historia, que comienza a darse de manera conciente entre los pensadores, entre los actores de esta historia, en Europa, básicamente entre los siglos XVII y XVIII (...) donde se pensará el mundo y se polemizará entre ´lo antiguo´ y ´lo moderno´ (...) no sólo en el campo de los avatares sociales, industriales, técnicos, económicos, financieros, sino que aparece también como necesidad de nueva comprensión del mundo (...) de lo real, del sujeto y las cosas, del yo y la naturaleza, de las formas de conocer esa naturaleza y ese yo mismo que estoy conociendo”

Es importante destacar desde un principio, el riesgo que constituye para la comprensión de la historia de la cultura, insistir en la idea de periodización, en el sentido que existirían períodos generales de la humanidad, como si hubiera una unidad implícita en los momentos históricos denominados antigüedad clásica-edad media-modernidad, puesto que de hacerlo se cae en el obstáculo de transitar por explicaciones causales o formular una simultaneidad lógica, allí donde se halla únicamente una simultaneidad cronológica. La modernidad constituyó –y en cierto sentido lo sigue haciendo- un vértigo de acontecimientos del que emergen ciertas fechas, ciertos lugares, ciertos nombres propios, que se negaron a seguir pensando el sufrimiento y la injusticia como componentes de un universal sin historia, pero también de multitudes de anónimos que imaginaron otras existencias posibles, de los que intentaron echar raíces en territorios imposibles, de los que no podían acomodarse ni al mundo ni a sus limitaciones.

Se trata de abordar entonces, la multiplicidad de acontecimientos, corrientes de pensamiento, de lógicas de vida social y tecnológica, experiencias estéticas, poéticas y literarias, que afirman la potencia de interrogantes de los que aún resuenan sus ecos. La forma en que se estructura el imaginario social en la modernidad puede esquematizarse como sigue:

-Modo de producción: capitalismo mercantilista
-Tipo de producción: concentración económica para la producción y la propiedad
-Constitución de contrato social: sujeto jurídico
-Formas de representación: autoridad política
-Nuevo actor social: proletariado
-Nuevo espacio social: fábrica
-Tecnología: máquinas (palancas, poleas, relojes)
-Lazo social: familia, escuela
-Modo de subjetivación: formación de ciudadanos
-Organización social: Estado
-Tecnología de la transmisión cultural: escritura
-Condiciones de producción del conocimiento, forma de apropiación y uso: teoría, disciplina científica (explicación, fundamentación, exposición sistemática, interpretación). Búsqueda de la verdad, la crítica, la objetividad y la universalidad. Conocimiento por sobre opinión. Racionalidad.


Estas características pueden ser pensadas como prácticas y relaciones sociales necesarias para el desenvolvimiento del capitalismo. Tomando ciertos análisis del sociólogo Weber, puede pensarse a la modernidad en términos de la consecuencia de un proceso de racionalización, a través del cual el mundo social se reorganiza bajo el dominio del ascetismo, la secularización y las reivindicaciones universalistas de un racionalismo crecientemente instrumental. En palabras del comunicólogo Morley: “la modernidad es el núcleo para la conquista, la regulación imperial de la tierra, la disciplina del alma, la creación de la verdad y la conquista de la naturaleza para el hombre”.

Pueden observarse dos tendencias que distinguen y que caracterizan a este proyecto: la búsqueda de control y dominio sobre la realidad y la búsqueda de desarrollo autónomo del sujeto. Las características señaladas más arriba permiten afirmar que el ideal de control y dominio se relacionan en forma estrecha con la dimensión económica, y que las dimensiones del saber, la organización social, política y cultural, posibilitan o se constituyen en obstáculo, según los momentos o fases que constituyen este ideario. Pero es necesario observar que estas dos tendencias, lejos de desarrollarse articuladamente, fueron produciendo una tensión creciente en torno al proyecto. Según palabras del filósofo Heler: “si el control y el dominio logran una gran efectivización en la sociedad, es también durante su vigencia que se dan las mayores manifestaciones de oposición y rebelión en nombre de la libertad individual”.

Algunos autores han dividido a la modernidad en tres fases: la primera, que se extiende desde comienzos del siglo XVI hasta finales del siglo XVIII; la segunda se inicia con la Revolución Francesa y sus repercusiones; y la tercera con el advenimiento del siglo XX, donde la modernidad se expande abarcando el mundo entero. Desde esta perspectiva, esta tercera fase encontraría una edad –la moderna- que habría de perder el contacto con las raíces de su propia modernidad.
Castoriadis en tanto, plantea que si se analiza la modernidad relacionándola con la significación y el proyecto de autonomía –que considera es social e individual- se pueden distinguir tres períodos: la emergencia o constitución de occidente, del siglo XII a principios del siglo XVIII; la época crítica, moderna propiamente dicha, desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XX y  lo que denomina la retirada al “conformismo”, signada por las dos guerras mundiales, la emergencia de los totalitarismos, la decadencia del mito del Progreso y el nacimiento de los movimientos sociales expresión de las “minorías”.

Las fases de la modernidad pueden resultar útiles en tanto permitan explicar una profunda y diversa transformación del sujeto moderno: desde la instauración de la idea de la conciencia individual como origen del significado (el cogito ergo sum cartesiano) hasta la descentralización del sujeto, producto de las formulaciones no sólo de Marx y Freud, sino también del semiólogo Saussure, quienes plantearon que la formulación de los pensamientos son estructurados de forma inconsciente por normas y conceptos del lenguaje y la cultura, en la cual los sujetos se socializan. (cf. Bleichmar, S. y Fernández, A. en unidad 2)

Resulta claro entonces, que la idea de razón universal campea todo el escenario de la modernidad, es decir, la reflexión del sujeto a través de la razón, este pensar por sí mismo señalado en el párrafo anterior. El filósofo  Kant es taxativo al respecto: “la ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro. Sapere aude (atrévete a saber): ten el valor de servirte de tu propia razón, he aquí el lema de la ilustración”. Cabe señalar que ilustración debe entenderse como un práctica del sujeto como portador de razón, es decir, una búsqueda en sí de la verdad y de esa misma dinámica de pensar en todo instante por sí mismo, de un interrogarse del sujeto donde la razón se erige como juez de la verdad. (cf. Kant, I. “¿Qué es la Ilustración?”, y Foucault, M. “¿Qué es la Ilustración?”, en bibliografía de la unidad 4)

A partir del siglo XVIII, el desarrollo del sujeto queda ordenado y justificado por esta idea de razón, en consonancia con el contexto social general caracterizado por las luchas políticas y el crecimiento económico. La idea de sujeto que converge remarca la autonomía de éste y al mismo tiempo, los límites y posibilidades de su desarrollo: la razón controla sus prácticas y discursos. En otros términos: “conocer, ordinariamente, es estar de vuelta de algo; conocer, absolutamente, es estar de vuelta de todo. La iluminación representa un paso más: consiste en la certeza de que en adelante no se volverá a ser víctima del engaño, es una última mirada sobre la ilusión” (Cioran, 1987), lo que constituye una concepción de totalización centrada en el sujeto, cuya categoría nuclear, además de la razón, es el progreso.


La crítica de la modernidad

La ilustración retorna a la mitología, a la
que en realidad, nunca supo cómo eludir.
Adorno y Horkheimer


En forma creciente, el mundo “positivo” de la ciencia y la tecnología, la supremacía de la razón instrumental (3) puesta al servicio del poder por sobre la razón crítica (4) produce la vivencia de pérdida del sentido de la realidad y el cese de una participación activa del hombre en una unidad de sentido. Se llega a lograr el poder sobre lo real no sólo a costa de su pérdida, sino convirtiendo al hombre en objeto de dominio. Al quebrantarse el poder contradictorio de la razón, la realidad se desarrolla según su propia “ley positiva” manifestando su fuerza represiva.

El filósofo Adorno plantea que Auschwitz demostró irrefutablemente el fracaso de la cultura occidental moderna: “el hecho de que los campos de concentración hayan podido ocurrir en medio de una tradición filosófica, artística y científico-ilustrada, no encierra otro contenido más que el hecho de que el espíritu no llega a encarnar en los hombres y cambiarlos. En esos santuarios del espíritu, en la pretensión enfática de su autarquía es precisamente donde radica la mentira. Toda la cultura después de Auschwitz, junto con la crítica contra ella, es basura” (Adorno, 1975)

El quiebre de la modernidad, para diferentes autores, estaría planteado en los siguientes términos: desde la óptica del sociólogo Berman, “la gloria de la energía y el dinamismo modernos, los estragos de la desintegración y el nihilismo modernos, la extraña intimidad entre ellos; la sensación de estar atrapado en una vorágine en la que todos los hechos y valores se arremolinan, explotan, se descomponen, se recombinan; la incertidumbre básica sobre lo que es fundamental, lo que es valioso, hasta lo que es real; el estallido de las esperanzas más radicales en medio de sus radicales negaciones” (Berman, 1988)

En términos de Debray: “los nuevos signos e insignias del poder no traducen un simple cambio en la simbólica sino en la función y la naturaleza del Estado. Esta ruptura en nuestro régimen de representación modifica nuestros cuerpos, nuestras almas y el orden del mundo”. La modernidad, que pudo inventarse de una manera original e inédita, que produjo un proceso de transformación general de las conciencias y las estructuras de las sociedades, también desplegó enormes riquezas y con ellas desigualdades también desmesuradas. El desarrollo tecno-científico por su parte, trajo aparejado un profundo desequilibrio en los entornos ambientales. “Lejos de alcanzar los ideales del siglo XVIII de libertad, igualdad, democracia y armonía social, está creando las condiciones para nuevas formas de barbarie, de destructividad, para nuevos mecanismos intrínsecos a la sociedad, generadores de una violencia cada vez más creciente”, afirma Forster.

Las grandes metateorías de la modernidad, esto es, las creencias en la racionalidad, la ciencia y los proyectos tecnológicos -todos ellos causas para la emancipación y el progreso humano- han sido analizadas como creencias que funcionaron a la manera de ideologías, legitimando hechos que negaron estos mismos principios (puede pensarse en las guerras mundiales, el ejemplo citado de los campos de concentración, el racismo y las armas nucleares, por mencionar los hechos salientes del siglo pasado). Ya hacia fines de la década del 60, el filósofo Marcuse alertaba que con la creciente concentración y efectividad de los controles económicos, políticos y culturales “la oposición en todos estos campos se pacifica, se integra o se liquida”. Cuando la razón se identifica con la realidad “lo que es actual es razonable, aunque lo razonable no se ha hecho aún actual”. (Marcuse, 1967)

Es en este sentido que Weber afirma la existencia de una creciente racionalización burocrática de la sociedad como un “proceso de desencantamiento del mundo”. La naturaleza se ha ido transformando en un mero objeto de conocimiento o uso, que se profana en nombre del progreso, convirtiéndola en una estructura cuantificada.

Aparece como necesario entonces, volver a enfrentarse a las nuevas certezas instauradas: “todas las relaciones estancadas y enmohecidas, con su cortejo de creencias y de ideas veneradas durante siglos, quedan rotas; las nuevas se hacen añejas antes de haber podido osificarse. Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profanado, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas”, consideró el filósofo K. Marx.

La ilustración como “el sueño de la razón que engendra monstruos” cae al no poder liberar al sujeto en forma definitiva de un pensamiento irracional, que se instauró como una lógica sustitutiva de ésta.


Posmodernidad

Según Morley (1998), la escena contemporánea ha sido considerada de modos diversos, en tanto:
- un período de vida social que posfecha algo llamado modernidad;
- una forma de sensibilidad cultural, característica de este período;
- un estilo estético, expresivo de la actitud vital del período;
- un modo de pensar particularmente apropiado para analizar el período.


Para Jameson se trata de una lógica cultural del capitalismo tardío, en tanto que otros autores se refieren a la sociedad posindustrial, o a la sociedad de la información. Se puede abrir entonces un espacio de análisis de la posmodernidad en términos de un “escenario cultural actual”, un nuevo tipo de experiencia cultural, caracterizando ciertas notas que hablarían de un nuevo constituyente, otro imaginario cultural que se emplaza, a la manera de lo tratado en el apartado “El proyecto moderno”:

-Modo de producción: poscapitalismo o capitalismo tardío
-Tipo de producción: de superproducción para el establecimiento de servicios, cotización de acciones y productos
-Constitución de Contrato social: sujeto disperso
-Formas de representación: autoridad mediática
-Nuevo actor social: consumidor
-Nuevo espacio social: empresa
-Máquinas: informática, computadores, bytes
-Lazo social: medios masivos de comunicación
-Modo de subjetivación: constitución de consumidores
-Organización social: mercado globalizado
-Tecnología de la transmisión cultural: soportes audiovisuales digitales e informáticos
-Condiciones de producción del conocimiento, forma de apropiación y uso: búsqueda de la verosimilitud, eficacia y comunicación. Discursividades plurales. Modelización operacional. Simulación.


A partir de lo planteado en el apartado anterior, algunos autores (como Ignatieff y Debord) plantean que se pueden establecer los siguientes deslizamientos:
-de la educación a la seducción
-de la narración al flujo
-de la secuencia a la aleatoriedad
-de la realidad a la representación-espectáculo, como lógica cultural del capitalismo tardío

Esta nueva lógica acentúa en parte efectos anteriores, que pueden ser denominados como de transnacionalización, entendido como un desprendimiento de organismos y empresas con sede exclusiva en una nación: se produce una independencia creciente respecto de estados y poblaciones, proceso que se satura en otro, la globalización, entendida como una fuerte intensificación de las dependencias recíprocras y un crecimiento y aceleración de las redes económicas y culturales de base mundial. Este efecto de desterritorialización  expresa el mercado mundial en sus formas y dinámicas expansivas: satélites, sistemas de información, manufactura y procesamiento de bienes electrónicamente y servicios distribuidos en todo el planeta, entre otros fenómenos.


Hebdige plantea considerar a la posmodernidad como articulada en base a tres negaciones de la modernidad: el rechazo a la totalización, a la teleología y a la utopía. En relación a la primera negación, se refiere a las aspiraciones generalizadoras de la Ilustración en cuanto a la definición de una naturaleza humana fundamental, un destino determinado de la historia y la determinación de la existencia de metas colectivas. En cuanto a la teleología, el rechazo a la idea de los orígenes y las causas de los acontecimientos humanos como determinados, en términos de causas ocultas, como las explicaciones del marxismo, el psicoanálisis o el estructuralismo. Por último, la tercera negación se refiere a aquellas ideas o modelos sostenidos por una utopía, que invalidaría por ineficiente a toda sociedad ¨real¨.

La desmaterialización tecnológica, que sustituye a los objetos en su propio cuerpo, impone a la imagen como nueva realidad. Asistimos a la desmaterialización de la realidad y a su vez,  a un nuevo dispositivo de lo real: su virtualidad como modo de existencia. Casoratti afirma que el ejercicio de nuestro panorama visual depende totalmente de un complejo sistema de reproducción y manipulación tecnológica, por medio del cual sólo se perciben imágenes. (cf. Levy, P. en unidad 1)
Esta idea de dispersión o de disolución de la idea de sujeto, en términos de una destotalización de la razón universal, no produce sino una equivalencia general de las diferencias, que se opone a las concepciones más arraigadas de conceptuar a la posmodernidad como sinónimo de la idea de “multiplicidad” o “diversidad”.

En definitiva, el surgimiento y análisis de la posmodernidad pueden entenderse, desde la perspectiva de Morley, como “un conjunto de teorías sobre la experiencia del posmodernismo en las sociedades capitalistas avanzadas del mundo occidental, más que como una teoría global de la experiencia social universal”. Este autor sostiene que este nuevo escenario cultural se desarrolló “en determinados lugares, mientras que otros tipos de tiempo (preindustrial o incluso moderno) siguen siendo la experiencia predominante en muchos otros lugares”. (Morley, ob.cit.)

Por último, en el siguiente cuadro pueden confrontarse los ejes que organizan a la modernidad y la posmodernidad y sus diferentes lógicas, tal como ya han sido analizadas:

MODERNIDAD / POSMODERNIDAD

Modo de producción
capitalismo mercantilista /
poscapitalismo o capitalismo tardío

Tipo de producción
concentración económica para la producción y la propiedad /
superproducción para el establecimiento de servicios, cotización de acciones y productos

Constitución de contrato social
sujeto jurídico /
sujeto disperso

Formas de representación
autoridad política /
autoridad mediática

Nuevo actor social
proletariado /
consumidor

Nuevo espacio social
fábrica /
empresa

Tecnología
máquinas (palancas, poleas, relojes) /
informática, computadores, bytes

Lazo social
familia, escuela /
medios masivos de comunicación

Modo de subjetivación
formación de ciudadanos /
constitución de consumidores

Organización social
Estado /
mercado globalizado

Tecnología de la transmisión cultural
escritura /
Soportes audiovisuales digitales e informáticos

Condiciones de producción del conocimiento, forma de apropiación y uso
teoría, disciplina científica (explicación, fundamentación, exposición sistemática, interpretación). Búsqueda de la verdad,
la crítica, la objetividad y la universalidad. Conocimiento por sobre opinión. Racionalidad.
búsqueda de la verosimilitud,
eficacia y comunicación. /
Discursividades plurales. Modelización operacional. Simulación.


Notas

(1) El presente artículo constituye un instrumento orientador para enmarcar algunos de los problemas que serán abordados en las unidades I, II y IV. Se indican entre paréntesis las bibliografías de la materia relacionadas con los distintos aspectos de las problemáticas que se plantean a continuación.
(2) La noción de imaginario social aparece como fuertemente explicativa a la hora de caracterizar un marco epocal: “este elemento que da a la funcionalidad de cada sistema institucional su orientación específica, que sobredetermina la elección y las conexiones de las redes simbólicas, creación de cada época histórica, su manera singular de vivir, de ver y hacer su propia existencia, su mundo y sus propias relaciones; este estructurante originario, este significado-significante central, fuente de lo que se da cada vez como sentido indiscutible e indiscutido, soporte de las articulaciones y de las distinciones de lo que importa y de lo que no importa, origen del exceso de ser de los objetos de inversión práctica, afectiva e intelectual, individuales y colectivos, este elemento no es otra cosa que lo imaginario de la sociedad o de la época considerada”.
(3) Horkheimer plantea que la razón instrumental se articula en relación a la díada medios-fines, con la adecuación de modos de procedimiento a fines que son aceptados y que presuntamente se sobreentienden. Es el poder quien instaura los actos razonables, entendiendo a esta razón como incapacitada de pensar los fines, en una dinámica de simple funcionalismo.
(4) Se hace aquí referencia al poder de negatividad de la razón, la posibilidad de un yo pienso que pueda negar críticamente el mundo y los dispositivos de poder que lo controlan: la denuncia de la aspiración al dominio de la naturaleza en nombre del control científico y técnico que degenera en sometimiento del sujeto, reducido a objeto a merced de la ley del intercambio. La razón es por definición contradicción, oposición, negación en tanto que la libertad no ha sido llevada a cabo.



Bibliografía citada

Adorno, Theodor. Dialéctica negativa, 1975, Ed. Taurus.
Berman, Marshall. Todo lo sólido se desvanece en el aire, 1988, Ed. Siglo XXI
Castoriadis, Cornelius. El mundo fragmentado, 1993, Ed. Altamira.
Casullo, Nicolás; Forster, Ricardo; Kaufman, Alejandro. Itinerarios de la modernidad, 1999, EUDEBA.
Cioran, Emile. Ese maldito yo, 1987, Ed. Tusquets.
Heler, Mario. La posmodernidad o una interpretación falaz, 1988, Ed. Biblos.
Horkheimer, Max; Adorno, Theodor. Dialéctica del Iluminismo, 1987, Ed. Sudamericana.
Kant, Immanuel. Filosofía de la historia, 1978, FCE
Marcuse, Herbert. Razón y Revolución, 1967, Instituto de Estudios Políticos, Universidad Central de Venezuela.
Morley, David. El posmodernismo: una guía básica, en: Estudios culturales y comunicación, 1998, Paidós.



lunes, 19 de marzo de 2012

Tiempos difíciles

Hubo el tiempo inmemorial del campesinado, que era un tiempo inmóvil o cíclico, un tiempo de labor y sacrificio, apenas compensado por el ritmo de las festividades. Hoy sufrimos el par del frenesí y el descanso total. Por una parte, la propaganda dice que todo cambia minuto a minuto, que no tenemos tiempo, que es preciso modernizarse a toda marcha, que vamos a perder el tren (...). Ese alboroto disimula mal una especie de inmovilidad pasiva, indiferencia, perpetuación de lo que hay. El tiempo es entonces un tiempo sobre la cual la voluntad, individual o colectiva, no tiene ninguna influencia. Es una mixtura inaccesible de agitación y esterilidad: la paradoja de una febrilidad estancada.

Alain Badiou, El siglo

sábado, 17 de marzo de 2012

PROGRAMA PSICOLOGIA Y COMUNICACION

UNIVERSIDAD DEL CINE
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
ASIGNATURA: PSICOLOGIA Y COMUNICACION

AÑO: 2012 - Primer cuatrimestre

PROFESOR TITULAR: OSCAR AMAYA
JEFE DE TRABAJOS PRACTICOS: PATRICIO GRINBERG


Fundamentos

Vivimos en tiempos de mutaciones profundas, de hondas inestabilidades, de quiebre de certidumbres. Tiempos atravesados por agudas transformaciones políticas, sociales y culturales que configuran nuevas formas de subjetividad, así como por el vertiginoso avance de las tecnologías de la comunicación y la información. Desde la asignatura “Psicología y Comunicación” se intenta reflexionar acerca de estos fenómenos, insertos en una realidad compleja y particular. Compleja porque así lo es el período que atraviesa la Argentina y el continente latinoamericano. Particular porque nos encuentra en un contexto crítico, el de la formación universitaria, un ámbito que no es ajeno a las mutaciones y estatutos del saber, el conocimiento y sus aplicaciones, fenómenos habitados por las incertidumbres que caracterizan a un escenario que desde el siglo XIX se erigió como la vanguardia de la producción y transmisión de los conocimientos. Hoy, esta tradición -en buena medida- ha dejado paso a otras instancias en la cultura, que siguen adquiriendo protagonismo: las manifestaciones artísticas, las diversas industrias culturales, y entre ellas, los medios masivos de comunicación.

La crisis en los saberes constituidos trajo aparejada una necesaria resignificación de los supuestos teóricos trabajosamente construidos, que en las ciencias humanas, impactó fuertemente tanto en el corpus psicológico como en el de las ciencias de la comunicación. Es por esto que esta asignatura se aboca a estudiar las problemáticas más relevantes en lo que hace al cruce entre una disciplina –la Psicología- y un fenómeno definitorio de la cultura –la comunicación-. La pregunta por la constitución subjetiva nos dirige hacia ciertas reflexiones que nos acercan tanto al psicoanálisis, la semiótica y al análisis del discurso como a la psicología cultural y las psicologías constructivistas, a fin de indagar las mutaciones que configuran la subjetividad contemporánea, para así poder de comprender, entre otras dimensiones, una que particularmente se abordará en esta asignatura: la creación estética.

Por otra parte, y lejos de relevar teorías psicológicas y modelos comunicacionales, el escenario actual nos interpela a indagar los supuestos psicológicos subyacentes en estos modelos, que a lo largo del siglo XX se han ido forjando en sucesivos intentos por comprender los hechos y procesos de la comunicación humana, un objeto de conocimiento en mutación permanente.

Se hace necesario advertir que el desarrollo tecnológico en esta área adquirió una velocidad  desconocida hasta hace tan sólo 15 años. Esta revuelta tecnológica hace que los medios de difusión masiva hayan ido adquiriendo una importancia y una presencia fundamental en la escena cultural contemporánea.
Durante el siglo XX, las décadas de los '40 y '50 estuvieron signadas -en algunos países- por el descubrimiento de los fenómenos masivos y el encandilamiento que provocaba suponer a los medios como poseedores de una auténtica omnipotencia. Los años '60 y '70, por el contrario, despertaron una vocación crítica e impugnadora característica y correlativa de un momento en el que estas actitudes estaban al servicio de creencias en futuras transformaciones sociales que se anunciaban como inminentes e irreversibles. La influencia de posturas teóricas que, en algunos casos, eran anteriores a estos años, afloraron con toda fogosidad en ese lapso. Las utopías no tardaron en esfumarse tanto en Europa, por una acentuada crítica a la modernidad, como en Latinoamérica, por las mordazas impuestas por las dictaduras. Los últimos decenios del siglo XX fueron marcados por posiciones más distantes, que reconocieron la importancia de los fenómenos masivos y tecnológicos, los condicionamientos e incluso las manipulaciones que provocan -sobre todo en países de fuertes contrastes sociales como los latinoamericanos- pero que al mismo tiempo son estudiados en su misma condición, y a partir del reconocimiento de la legitimidad e incluso del placer que provoca su existencia. 

En el campo de la psicología, es interesante observar las transformaciones sufridas al interior de esta disciplina, a partir de la reformulación de supuestos teóricos y metodológicos a la hora de abordar su objeto: el psiquismo humano. Los albores de la psicología configuraron  una disciplina “laboratorista”, ocupada por cuantificar un fenómeno de carácter cualitativo, aislando al sujeto de su contexto para abordar “capacidades” y “funciones” psicológicas, caracterizando al psiquismo como pensamiento conciente. Trabajosamente, este paradigma fue cediendo frente a la interpelación del fenómeno psíquico, que no puede ser abordado fuera de su contexto emergente e intrincado, por ende, al fenómeno histórico de la cultura, en un abordaje cuya implicancia configura de otra forma al objeto de conocimiento: la producción de subjetividad, es decir, aquellos aspectos que hacen a la construcción social del sujeto, en términos de producción y reproducción ideológica y de articulación con las variables sociales que lo inscriben en un tiempo y espacio particulares desde el punto de vista de la historia política.

Este conjunto de problemáticas se han articulado en cinco unidades temáticas, a partir de las cuales se desplegarán los interrogantes cruciales existentes en el cruce entre psicología y comunicación.



1. Objetivos

1.1. Objetivos generales

·        Que los estudiantes estén en condiciones de reconocer distintas concepciones teóricas en la articulación de psicología y comunicación en el marco de un paradigma de la complejidad.
·        Que los estudiantes puedan interpelar la subjetividad contemporánea y sus formaciones discursivas a partir de diferentes supuestos analíticos y hermenéuticos.
·        Que los estudiantes puedan asumir su propio aprendizaje universitario como una búsqueda activa del conocimiento que los oriente en una posición crítica frente al saber heredado y a la realidad contemporánea.
1.2. Objetivos específicos

·        Que los estudiantes adquieran instrumentos de comprensión de las especificidades de la subjetividad contemporánea
·        Que los estudiantes aprendan a articular modelos psicológicos con teorías y prácticas comunicacionales
·        Que los estudiantes puedan comprender los lenguajes como instrumentos de mediación y creación de sentido social
·        Que los estudiantes puedan interpelar sus saberes previos en temas de comunicación desde supuestos psicológicos


2.      Contenidos


Unidad 1. El problema de la relación entre comunicación y psicología: una caracterización posible

La especificidad del proceso de humanización: de la biología a la psicología. La significación como construcción cultural.
La comunicación humana. La comunicación a través de los medios masivos. Las industrias culturales de la comunicación. Interpelación desde los supuestos psicológicos.

Unidad 2. El problema del sujeto. Del psiquismo a la subjetividad

La pregunta del sujeto sobre sí mismo. La conciencia en un sujeto escindido. La subjetividad y el pensamiento sin sujeto: lo inconsciente.
La cultura como condición fundante de la subjetivación. Procesos históricos de advenimiento del sujeto psicológico.
La subjetividad contemporánea como caída del sujeto cartesiano. El imaginario social y la imaginación radical.

Unidad 3.  El problema de la percepción. De la visión a la mirada

El supuesto de la percepción directa en el modelo comunicacional de la “aguja hipodérmica”.
El debate acerca de la percepción en psicología: la Gestalt y su teoría de la forma, la perspectiva constructivista.
La construcción de la mirada. Cultura y percepción. Las perspectivas constructivistas y contextualistas.


Unidad 4. El problema del pensamiento. De la recepción a la interpretación.

Los procesos de autoteorización. La reflexión como generadora de conocimiento.Distinción en en el pensar.entre estructura y acontecimiento.
Los estudios culturales de la recepción y la “Psicología cultural”. El concepto de “mente distribuida”.
Las comunidades de práctica en psicología y las audiencias diferenciales y comunidades interpretativas en comunicación.

Unidad 5. El problema de la creación artística. De la reproducción a la creación.

La emergencia del acto creativo y sus componentes psicológicos.
La libido y los destinos de la sublimación. Las relaciones entre la obra de arte y su creador. La perspectiva psicoanalítica.
La invención de novedad en los procesos de interiorización cultural. La perspectiva socio histórica.

3.   Sistema de trabajos prácticos
3.1. Clases teóricas
Las clases teóricas tienen la intención de presentar y discutir sistemáticamente algunas de los problemas cruciales que se han formulado entre la psicología y la comunicación que se presentan en las unidades. El programa presentado no pretende agotar el amplio campo de los estudios realizados entre estos fenómenos, sino se han seleccionado aquellos que parecen más pertinentes para abordar un panorama de las problemáticas centrales que nos ocupan.
3.2. Trabajos prácticos
Los trabajos prácticos pretenden  constituirse en un espacio de interpretación y producción intelectual. Esto es, el análisis y la elaboración, a partir de la lectura previa del material bibliográfico correspondiente, de los problemas abordados en cada una de las unidades.
Sin embargo, clases teóricas y trabajos prácticos no constituyen compartimentos estancos. Antes bien, deben entenderse como instancias dialécticas en el devenir de la producción e interpretación intelectuales de las problemáticas planteadas por esta cátedra

4. Sistema de evaluación

Asumir la necesidad de afrontar los numerosos obstáculos que constituye la conformación de las tareas académicas de los estudiantes universitarios, implica necesariamente situar la centralidad de los procesos de interpretación de textos bibliográficos en sus diversos géneros y formatos en el proceso de transmisión y producción del conocimiento involucrado en cada una de las unidades temáticas. La evaluación de estos procesos implica la asunción de instrumentos adecuados a éstos, y no un instrumental que mida estados o supuestas habilidades para desempeñarse en contextos de examen individual. Es por ello que se han diseñado instrumentos que se pretenden como intervenciones pedagógicas en cuestiones que se relacionan con la clarificación de conceptos, la reorientación de los procesos de interpretación y el tratamiento de dudas originadas en la comprensión de consignas de trabajo o en procedimientos de lectura y escritura específicos.
Esto implica que el estudiante deberá seleccionar bibliografías y filmografías de cada unidad, a fin de elaborar análisis interpretativos a la luz de los desarrollos y discusiones llevadas a cabo en los espacios teórico-prácticos.

4.1. Exámenes parciales
Asimismo, y en fecha a determinar, el estudiante producirá un trabajo escrito en clase, consistente en dilucidar las preguntas que los profesores suministren, correspondientes a las unidades programáticas desarrolladas hasta ese momento, en donde para responderlas podrá consultar la bibliografía que crea pertinente, no con fines de transcribirla, sino para construir una respuesta personal que afronte los interrogantes propuestos.
El propósito de este trabajo escrito es que a partir de algunos saberes  e investigaciones ya aceptados como relevantes, expuestos de modo explícito (sin supuestos, es decir, sin necesidad de recurrir a los textos que se exponen y explican), jerarquizados y ordenados mediante procesos de razonamiento por parte del estudiante, éste llegue a determinadas conclusiones que constituyan nuevos saberes. Estos procesos requerirán orden, progresión y exhaustividad en las ideas y argumentos, a fin de que las conclusiones sean racionalmente aceptables.
Este trabajo, entonces, pretende reconstruir elementos que ya han sido objeto de análisis, a fin de valorarlos y evaluarlos. Se requiere para ello de la elaboración de inferencias y juicios sobre lo expuesto, a fin de ser presentados ahora en la consideración de un fragmento de discurso, estableciendo una puesta en relación, que posea el carácter de actividad interpretativa, poniendo en evidencia la capacidad de comprensión y síntesis alcanzada por el estudiante.
Hacia el final del cuatrimestre, también en fecha a determinar, el estudiante deberá presentar, a modo de pre-proyecto para el examen final, un recorte de una unidad temática elegida por él, a fin de problematizar las cuestiones abordadas durante el cuatrimestre respecto de esa unidad del programa de estudios.
4.2. El estudiante obtendrá la condición de regularidad de la materia aprobando al menos con 4 (cuatro) puntos el parcial, aprobando el 75% de los trabajos prácticos y alcanzando el 75% de asistencia. En caso de no aprobar algunas de las instancias evaluativas, tendrá derecho a dos fechas de examen recuperatorio luego de finalizado el cuatrimestre y en el cuatrimestre siguiente (consultar calendario académico)
4.3. Examen final
En esta instancia, el estudiante desarrollará en forma oral, el producto llevado a cabo en el examen parcial, en primer termino, y luego las unidades temáticas desarrolladas en la segunda parte del cuatrimestre, relacionando bibliografía y filmografía con las discusiones y análisis producidos en clases, e interpretaciones llevadas a cado por estudiante en el proceso de preparación de esta instancia evaluativa. En esta segunda fase, el estudiante deberá presentar un recorte de una unidad temática elegida por él, a fin de problematizar las cuestiones abordadas durante el cuatrimestre, para luego ser indagado en las unidades restantes.

Dirección electrónica
La cátedra cuenta con una página blog para comunicaciones de contenidos con el propósito de ser consultada por los cursantes a lo largo del trabajo con las cinco unidades:

Prof. Oscar D. Amaya
Marzo 2012


5.      Bibliografía

UNIDAD 1


Bibliografía obligatoria

AMAYA, O. (2006) Mutaciones en el escenario cultural contemporáneo: cuestiones previas para comprender sus implicancias en los procesos de subjetivación. Publicación de cátedra.
AMAYA, O. (2005) Puntuaciones en torno a “La tecnologías de la inteligencia” de Pierre Levy. Publicación de cátedra.
BODEI, R. (2006) “El archipiélago de los yoes” en: Destinos personales. La era de la colonización de la conciencias.
BRUNER, J. (2000) Actos de Significado. Más allá de la revolución cognitiva. Cap.1 “El estudio apropiado del hombre” Cap. 2 “La psicología popular como instrumento de la cultura”. Madrid, Alianza Editorial.
COLE, M. (1999) Psicología cultural. Cap. 1 “Preguntas y controversias duraderas” 1era. ed. Madrid, Morata
LEVY, P. (2000) Las tecnologías de la inteligencia. 1era. ed. Buenos Aires, Edicial.

Bibliografía ampliatoria

LACASA, P. (2001) “Cultura y Desarrollo” en P. Herranz (ed.). Desarrollo Social. Unidades Didácticas. Madrid: UNED
MASTRINI, G. y RUBINOVICH, G. (2000) Introducción a las teorías de la Comunicación Cartilla n°1. Secretaría de educación. GCBA.

UNIDAD 2 


Bibliografía obligatoria

AMAYA, O. (2004) La noción de inteligencia como obstáculo para una comprensión de la subjetividad en la cultura. Un punto de vista psicológico. Publicación de cátedra.
AMAYA, O. (2005) Pensar lo que se hace, saber lo que se piensa: una introducción a la obra de Cornelius Castoriadis (1922-1997). Publicación de cátedra.
AMAYA, O. (2008) “Bourdieu y la eficacia simbólica del lenguaje: una crítica a la concepción lingüística”. Publicación de cátedra.
BLEICHMAR, S. (1999) “Entre la producción de subjetividad y la constitución del psiquismo” en Revista del Ateneo Psicoanalítico  N°2. Buenos Aires.
BOURDIEU, P. (1990) “Algunas propiedades de los campos” en Sociología y cultura. Grijalbo, México.
CASTORIADIS, C. (1990) “Poder, política, autonomía” en Ferrer, C. (1991) Una filosofía de la protesta humana.
FERNÁNDEZ, A. (1997) “Notas para la constitución de un campo de problemas de la subjetividad” en: Revista del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Psicología. Año 2, nro. 3. Buenos Aires, UBA.
FRANCO, Y. (2005) “Cine, psicoanálisis e insignificancia”. En: Actualidad Psicológica, año XXX, nro. 327. Buenos Aires.
FREUD, S. (1974) Algunas lecciones elementales de psicoanálisis. Madrid, Ed. Biblioteca Nueva, tomo IX
PERCIA, M. (2002) Una subjetividad que se inventa. Diálogo, demora, recepción. 1era. ed. Buenos Aires. Lugar editorial

Bibliografía ampliatoria

CERDA, L. (2003) Las máscaras del sujeto. Publicación de la Facultad de Ciencias Sociales, UNLZ
ENRIQUEZ, E. (1993) “El sujeto humano: de la clausura identitaria a la apertura del mundo” en R. Dorey y otros El inconciente y la ciencia. Bs. As. Amorrortu

UNIDAD 3

Bibliografía obligatoria

AMAYA, O. (2005) La mirada. Elementos para analizar una dimensión constructiva. Publicación de cátedra.
AMAYA, O. (2005) El régimen icónico de los formatos discursivos dominantes en la reorganización de los procesos cognitivos: análisis de casos. Publicación de cátedra.
AMAYA, O. (2008) Puntuaciones en torno a “Historia de la percepción burguesa” de Donald Lowe. Publicación de cátedra.
BAUDELAIRE, Ch. (1961) Spleen de París  “Los ojos de los pobres”. Aguilar, México
BENJAMIN, W. (1967) Algunos temas en Baudelaire" en: Ensayos escogidos. Versión de H. Murena, Ed. Sur.
CRARY, J. (1986) “La modernidad y la cuestión del observador” en Revista Artefacto, N°1. Bs. As. CBC- Eudeba
JAY, M. (1986) “La crisis del antiguo régimen escópico” en Revista Artefacto, N°1. Bs. As. CBC- Eudeba

JAY, M. (2003) Campos de fuerza. Entre la historia intelectual y la crítica cultural. Cap. 9 “Regímenes escópicos de la modernidad” 1era. ed. Buenos Aires, Paidós.

LEWIN, K.  (1978) La teoría del campo en la ciencia social. 1era. ed. Buenos Aires, Paidós.
LOWE, D. (1986) Historia de la percepción burguesa. Cap. VI “De la Linealidad a la multiperspectividad” 1era. ed. FCE, Buenos Aires
PIAGET, J. (1978) Psicología del niño Cap 2 “El desarrollo de las percepciones”.8°edición. Madrid, Morata.

Bibliografía ampliatoria

DIDI-HUBERMAN, G. (1997) Lo que vemos, lo que nos mira. 1era. ed. Buenos Aires, Manantial.
HILL, W. (1976) Teorías contemporáneas del aprendizaje Cap.4 “Interpretaciones cognitivas del aprendizaje”. Bs. As. Paidós.
ONG, W. (1993) Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra, FCE, Buenos Aires.
PIAGET, J. (1981) Psicología de la Inteligencia Cap.3 “La inteligencia y la percepción”. Buenos Aires, Ed. Psiqué
WOLF, M. (1994) Los efectos sociales de los media. 1era. ed. Buenos Aires, Paidós.

UNIDAD 4

Bibliografía obligatoria

 

AGAMBEN, G. (1995) Estancias. La palabra y el fantasma en la cultura occidental

AMAYA, O. (2009) Los lugares sociales de la infancia. Publicación de cátedra

AMAYA, O. (2005) Acerca del preguntar y del preguntarse. Publicación de cátedra.

AMAYA. O. (2005) De la necesaria distinción entre conocimiento y pensamiento. Publicación de cátedra.

BATAILLE, G (1981) “La experiencia interior”, en El Aleluya y otros textos, Alianza

BENJAMIN, W. (1995) “La obra de arte en la era de la reproducción técnica”, en Discursos Interrumpidos, Taurus, Buenos Aires.

BENJAMIN, W. (1967) “Algunos temas en Baudelaire”, en Ensayos escogidos, Sur, Buenos Aires

DEL BARCO, O. (1994) "La mística en Nietzsche" y "Entrevista sobre Nietszche" en: “El abandono de las palabras”, Tantalia,
FOUCAULT, M. (1999) "¿Qué es la Ilustración?" Versión de S. Mattoni, Ed. Alción.
FOUCAULT, M. (1972) El pensamiento del afuera. Ed. Pre-textos

HEIDEGGER, M. (2001) “¿Qué  quiere decir pensar?” en Conferencias y artículos  Barcelona, Eds. del Serbal.

KANT, I. ¿Qué es la ilustración?
LEWKOWICZ, I. (2004) “¿Existe el pensamiento infantil?” en  Corea, C.; Lewkowicz, I. Pedagogía del aburrido Buenos Aires, Paidós.
SALOMON, G. (2001) Cogniciones distribuidas. Buenos Aires, Amorrortu eds.



Bibliografía ampliatoria

CARROLL, L. (2009) Alimentar la mente. Madrid, Gañir editorial.

LACASA, P. (2000) “Entorno familiar y educación escolar: la intersección de dos escenarios edu­ca­­tivos” en Coll, A. Marchesi y J. Palacios (Eds.) Psicología de la Educación Escolar. Madrid: Alianza

NAKACHE, D. (2004) “El aprendizaje en las perspectivas contextualistas” en Elichiry (comp.) Aprendizajes escolares. Desarrollos en psicología educacional. Buenos Aires. Manantial.
WOLF, M. (1994) Los efectos sociales de los media. 1era. ed. Buenos Aires, Paidós.


UNIDAD 5

Bibliografía obligatoria


AMAYA, O. (2007) El papel de la creación artística y del juego en el desarrollo psicológico desde la perspectiva del historicismo-cultural de Lev Vigotski. Publicación de cátedra
AMAYA, O. (2004) Tableros, disfraces, títeres, autitos, muñecas: el sentido del jugar en el proceso creativo. Una mirada sobre la infancia del adulto. Publicación de cátedra
AUGE, M. (1999) “La vida como relato”. En BAYARDO, R; LACARRIEU, M. “La dinámica global/local” Buenos Aires, CICCUS.
BEUYS, J. (2005) "El pensamiento es forma" Extractos de un reportaje efectuado por Bernice Rose, versión de E.Stupía en Las Ranas, Año I, Nº 1,
CUMMINGS, E. (1976) Seis inconferencias  Buenos Aires, Ed. La Aurora.
FIORINI, H. (1995) El psiquismo creador. Buenos Aires, Paidós.
FREUD, S. (1974) El poeta y los sueños diurnos. Madrid, Ed. Biblioteca Nueva, tomo IV
FREUD, S. (1974) Personajes psicopáticos en el teatro. Madrid, Ed. Biblioteca Nueva, tomo IV

GRADOWCZYK, M. (2005) "Arte Abstracto (Hoy) = Fragilidad + Resilencia" CCEBA

VIGOTSKI, L.  (1998) “El problema de la psicología de la creatividad del actor” en El desarrollo cultural del niño y otros textos inéditos  Buenos Aires, Ed. Almagesto.
VIGOTSKY, L. (2000) La imaginación y el arte en la infancia  Madrid, Ed. Akal     





Bibliografía ampliatoria

ARIEL, A. (1989) “La alegría no es la felicidad” en Seminario Arte y Psicoanálisis. Buenos Aires, Alianza Francesa.
FREUD, S. (1974) El “Moisés” de Miguel Angel.  Madrid, Ed. Biblioteca Nueva, tomo V

GARDNER, H. (1983) Arte, mente y cerebro  Barcelona, Ed. Paidos.

NANCY, J. (2006) La representación prohibida

PRESAS, M. (1987) “La magia del arte en el mundo desencantado”. En Revista Criterio. Buenos Aires, Nro. 1999/2000.

RANCIERE, J. (2005) El inconciente estetico. 1era. ed. Buenos Aires, Del estante ed.
RODIN, A. (1977) Mi testamento Buenos Aires, Ed. Goncourt.
STANISLAVSKI, C. (1980) El trabajo del actor sobre sí mismo  Buenos Aires, Ed. Quetzal.
THOMAS, D. (1976) Manifiesto poético Buenos Aires, Eds. Nueva Caledonia.
VIGOTSKY, L. (1972) Psicología del arte  Barcelona, Ed. Barral.


6. Filmografía sugerida

Unidad 2. El problema del sujeto

Mi tío de America. Alain Resnais

Cuentame tu vida. Alfred Hitchkock
Alice. Woody Allen
Secretos y mentiras. Woody Allen
Padre Padrone. Hnos. Taviani
Furtivos. José Borau
Vidas cruzadas (Crash). Paul Higgis

Unidad 3. El problema de la percepción

Doble de cuerpo. Brian de Palma

La mirada de los otros. Woody Allen
No desearás. Kristof  Kiesslowsky
La luz del membrillo. Pedro Olea

El juego de las lágrimas. Neil Jordan

El gusto de los otros. Agnes Jaoui

Unidad 4. El problema del pensamiento

El enigma de Kaspar Hauser. Werner Herzog

Stalker. La zona. Andrei Tarkovski
Frankestein. Kenneth Branagh 
Mentiras verdaderas. D. Shone Kirkpatrick
Los otros. Alejandro Amenábar
Los dioses deben estar locos. Jamie Uys


Unidad 5. El problema de la creación artística

Nijinsky. Herbert Ross

La otra cara del amor. Ken Russell
El mesías salvaje. Ken Russell
La historia de Adela H. Francois Truffaut
Henry y June. Philippe Kaufman
Pollock. Ed Harris
Goya. Carlos Saura
Caravaggio. Derek Jarman
                             Cronograma tentativo del primer cuatrimestre de 2012
Inicio cuatrimestre 19 marzo
Fin cuatrimestre 30 junio
Examenes finales julio/agosto 1er llamado: 31 julio
      2do llamado 7 agosto
Trabajos Prácticos Martes  19:00 hs.     
Teóricos           Martes 20.30 hs.

SEMANA   FECHA     UNIDAD           
1)              20 marzo       Unidad I
Trabajos Prácticos
Presentación de la materia
LEVY, P. Las tecnologías de la inteligencia.
AMAYA, O. Puntuaciones en torno a “La tecnologías de la inteligencia” de Pierre Levy.
Teóricos
AMAYA, O. Mutaciones en el escenario cultural contemporáneo: cuestiones previas para comprender sus implicancias en los procesos de subjetivación.
COLE, M. (1999) Psicología cultural. Cap. 1 “Preguntas y controversias duraderas”
BRUNER, J. Actos de significado. Más allá de la revolución cognitiva.
Cap.1 “El estudio apropiado del hombre”

2) 27 marzo Unidad I
Trabajos Prácticos
CASTORIADIS, C. Poder, política, autonomía
AMAYA, O. Pensar lo que se hace, saber lo que se piensa: una introducción a la obra de Cornelius Castoriadis (1922-1997)
Teóricos
BRUNER, J. (continuac.)
Cap. 2 “La psicología popular como instrumento de la cultura”.
BODEI, R. “El archipiélago de los yoes”

3) 3 abril        Unidad I y II
Trabajos Prácticos
BOURDIEU, P. “Algunas propiedades de los campos”
AMAYA, O. “Bourdieu y la eficacia simbólica del lenguaje: una crítica a la concepción lingüística”
Teóricos
FREUD, S. Algunas lecciones elementales de psicoanálisis.
BLEICHMAR, S. Entre la producción de subjetividad y la constitución del psiquismo

4) 10 abril Unidad I y II
Trabajos Prácticos
LOWE, D. Historia de la percepción burguesa. Cap.VI “De la linealidad a la multiperspectividad”
AMAYA, O. Puntuaciones en torno a “Historia de la percepción burguesa” de Donald Lowe.
Teóricos
BLEICHMAR, S. (continuac.)
FERNÁNDEZ, A. Notas para la constitución de un campo de problemas de la subjetividad

5) 17 abril Unidad II y III 
Trabajos Prácticos
JAY, M. La crisis del antiguo régimen escópico
JAY, M. Regímenes escópicos de la modernidad
Teóricos
PERCIA, M. Una subjetividad que se inventa. Diálogo, demora, recepción.
FRANCO, Y. Cine, psicoanálisis e insignificancia”.
AMAYA, O. La mirada. Elementos para analizar una dimensión constructiva.

6) 24 abril Unidad III
Trabajos Prácticos
CRARY, J. La modernidad y la cuestión del observador
Teóricos
BAUDELAIRE, Ch. Los ojos de los pobres
AMAYA, O. El régimen icónico de los formatos discursivos dominantes en la reorganización de los procesos cognitivos: análisis de casos.

7) 8 mayo        Unidad III
Trabajos Prácticos
BENJAMIN, W. “La obra de arte en la era de la reproducción técnica
BENJAMIN Algunos temas en Baudelaire
Teóricos
LEWIN, K.  La teoría del campo en la ciencia social..
PIAGET, J. El desarrollo de las percepciones

8) 15 mayo
Trabajos Prácticos
1er parcial

9) 22 mayo  Unidad III y IV
Trabajos Prácticos
KANT, I. ¿Qué es la ilustración?
FOUCAULT, M. ¿Qué es la Ilustración?
Teóricos
AMAYA, O. Acerca del preguntar y del preguntarse
AMAYA. O. De la necesaria distinción entre conocimiento y pensamiento

10) 29 mayo Unidad IV
Trabajos Prácticos
DEL BARCO, O. "La mística en Nietzsche" y "Entrevista sobre Nietszche"
Teóricos
HEIDEGGER, M. ¿Qué  quiere decir pensar?

11) 5 junio Unidad IV
Trabajos Prácticos
BATAILLE, G.  La experiencia interior y El erotismo
FOUCAULT, M. El pensamiento del afuera
Teóricos
AMAYA, O. Los lugares sociales de la infancia
LEWKOWICZ, I. ¿Existe el pensamiento infantil?

12) 12 junio Unidad IV y V
Teóricos
BEUYS, J. El pensamiento es forma
Teóricos
SALOMON, G. Cogniciones distribuidas.

13) 19 junio Unidad V
Trabajos Prácticos
GRADOWCZYK, M. Arte Abstracto (Hoy) = Fragilidad + Resilencia
Teóricos
AMAYA, O. Tableros, disfraces, títeres, autitos, muñecas: el sentido del jugar en el proceso creativo.
FREUD, S. El poeta y los sueños diurnos.
FREUD, S. Personajes psicopáticos en el teatro.

14) 26 junio
Trabajos Prácticos
Consulta para examen final (pre-proyecto)
Unidad V
Teóricos
AMAYA, O. El papel de la creación artística y del juego en el desarrollo psicológico desde la perspectiva del historicismo-cultural de Lev Vigotski.
VIGOTSKI, L. El problema de la psicología de la creatividad del actor
VIGOTSKY, L. La imaginación y el arte en la infancia